Entre un paciente desesperado y su facultativo (Aclaración: el término facultativo no se refiere exclusivamente a un doctor en medicina, por lo menos no en este caso, sino a cualquier persona egresada, participante o trabajadora de una Facultad)
N. dice:
Doctor?...Doctor? esta usted ahi? necesito con urgencia conversar intercambiar con su persona algunas palabras, no obstante en caso de no poder atenderme en estos momentos le pido tenga a bien comunicarmelo asi no continúo molestándolo...
R. dice:
Señor, disculpe la tardanza mas debido a lo sobrecargada de mi agenda (la cual pesa ya entre cuatro y cinco kilogramos y parece destinada a una obesidad mórbida) no poseo el tiempo que usted se merece...
N. dice:
No tiene porque preocuparse en un regalo tan hermoso como su tiempo, con un libro o un disco me siento por demás satisfecho. Por si no lo recuerda, le repito, mi cumpleaños es en febrero, no antes del 17 ni despúes del 18.
R. dice:
Lo tengo anotado, no lo olvidare. Ahora, bien, cual era su consulta? Tiene usted alguna afección nueva, algún problema que no posea solución. En caso de ser así le ruego me comunique si su sintomatología es contagiosa para evitar cualquier contacto con usted.
N. dice:
Me despecia, acaso?
R. dice:
Nunca dije la palabra asco...después de verlo un par de veces, si debo serle sincero, me causa usted un poquito de repulsión, pero asco nunca..
N. dice:
Entonces esta conversación ha terminado. Usted es un maleducado. Buenos días.
R. dice:
Buenos días.
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